
Barrancas del Cobre, México |
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Sobre una extensión de 600 km de longitud y 250 km de anchura se extienden las majestuosas Barrancas del Cobre, parque natural ubicado dentro del Estado de Chihuahua. Por la variación del terreno es posible encontrar climas extremosos con vientos fríos en lo alto y cálidas temperaturas en el fondo de las barrancas, que alcanzan los 40°C durante el verano. Ésta enorme red de cañones supera las dimensiones de profundidad del Cañón del Colorado, en Estados Unidos, ya que varía de entre 1,520 a 1,879 metros y se conforma por las barrancas de Urique, Sinforosa, Batopilas, Candameña, Huápoca y Septentrión, por mencionar algunas. Sus impresionantes paisajes son el hábitat de una incontable variedad de flora y fauna de la cual podrá disfrutar a través del recorrido que realiza el ferrocarril Chihuahua-Pacífico, mejor conocido como CHEPE, ya que hace varias paradas en diferentes puntos de las barrancas. Los atributos de este parque natural le brindarán la oportunidad de practicar actividades ecoturísticas y de aventura, de hecho es sede del Festival de Turismo de Aventura que atrae a cientos de visitantes de todo el mundo anualmente. También podrá ser testigo de la magia y misticismo que envuelven las celebraciones de Semana Santa que llevan a cabo las comunidades Rarámuris. Sus variadas misiones que se resguardan entre bosques y maravillosas cascadas, sus inigualables miradores, su amplia riqueza cultural, artesanal y gastronómica le invitarán a regresar. Quien visita las Barrancas del Cobre tiene la oportunidad de entrar en contacto con la grandeza y fuerza de la naturaleza que en el día nos permite asomarnos desde sus cumbres a las profundidades de sus barrancas vestidas por pinos regados por caudalosos ríos que desde lo alto bajan para dar de beber a los habitantes de esos inmensos espacios, sólo saturados por los vientos y el silencio que se escucha al correr el rumor entre los árboles que extienden sus ramas para que los pájaros se posen y avisen a todos que otro día empezó; y en la noche nos muestra el cielo estrellado sólo para que imaginemos frente a este espejo de luces remotas nuestra propia estatura. Aquí se encuentran gentes amables que han construido su vida en armonía con la naturaleza que les da lo necesario para vivir. En este lugar se puede ver la fuerza que un pueblo que por milenios ha sabido mantener su identidad, pero también se nota la huella de la civilización que con sus templos, túneles, puentes y vías del tren ha penetrado las entrañas de la montaña para mostrar a todos la majestuosidad de esta tierra bárbara y salvaje. Barrancas del Cobre está integrada por el complejo geológico más impresionante del Continente Americano. Sus seis cañones con una profundidad promedio de 1,700 metros o sus magnificas cascadas de caída libre de hasta 456 metros son suficientes para maravillar a quien transita por esta geografía. La diversidad de ecosistemas se explica por las diferentes alturas que permiten el desarrollo de bosques de pinos y encinos a una altura de 2,300 metros sobre el nivel del mar; o la presencia de flora y fauna tropical a 240 metros. Cultura Tarahumara Esta es la riqueza que hizo que los Rarámuris o Tarahumaras, que significa “pies ligeros”, hicieran de Barrancas del Cobre su hogar, donde durante milenios han preservado su antigua civilización, conservando celosamente sus costumbres valores y rituales, fusionados con la liturgia católica para dar paso a un interesante sincretismo religioso. Los Rarámuris tienen fama de ser buenos corredores de largas distancias, algunos son capaces de correr sin descanso durante más de doce horas. Integran comunidades de cinco a veinte familias que suelen asentarse a la orilla de los arroyos y en los pequeños valles. La cohesión social entre los Rarámuris se logra por medio de la celebración de sus festividades, en la cuales rememoran, a través de los bailables, ofrendas y música sus complejas creencias religiosas, donde se hace presente el Tesgüino, su bebida característica elaborada a base de maíz fermentado. Danzas y música son parte de la herencia cultural que se ha transmitido de generación en generación, lo mismo que la construcción de los instrumentos musicales, que ellos mismos construyen. El colorido de su vestimenta y la pintura en la cara de los danzantes configuran el toque característico de estos rituales que cíclicamente se llevan a cabo para mantener la unión entre los Tarahumaras. Hombres y mujeres tarahumaras son hábiles artesanos que ofrecen sus productos a los turistas que los visitan. Los hombres tallan la madera. Las mujeres tejen gruesas cobijas, bolsos, cintas, cestos y sombreros con materiales de la región. Con un toque mágico los tarahumaras se curan y cuidan su salud, empleando una amplia gama de plantas medicinales que constituyen un importante legado a la ciencia moderna. Visitar y observar con respeto a este pueblo, considerado la conciencia de la Sierra Tarahumara, es una experiencia nueva y singular. |
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Barranca de Urique Es la barranca más profunda de México, 1,879 metros, y la más conocida, se puede observar desde la Estación Divisadero del tren Chihuahua al Pacífico. La comunidad de Urique, ubicada a orillas del rio, es la que da nombre a esta maravilla de la naturaleza, a la que se puede llegar desde las comunidades de Creel y Cerocahui. |
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Barranca de Sinforosa Con 1,830 metros, es la segunda más profunda y considerada la más espectacular. Se dice que es “La Reina de las Barrancas”. Por sus laderas caen las cascadas Rosalinda y San Ignacio. Además de las maravillas de la naturaleza se pueden observar pinturas rupestres del siglo XVIII. Es uno de los paseos a pie mas recomendados de la región. Se accede desde la población de Guachochi. |
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Barranca de Batopilas La historia de esta barranca, de 1,800 metros de profundidad, gira en torno a la minería y al pueblo de Batopilas, de donde toma el nombre, que llegó a tener importancia siendo el segundo poblado en México en tener electricidad. En estas barrancas habitan algunas de las comunidades tarahumaras más tradicionales. Desde el mirador de la Bufa es posible disfrutar una imponente vista. Se accede a la Barranca de Batopilas desde las poblaciones de Creel y Guachochi. |
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Barranca de Candameña Esta barranca, de 1,750 metros de profundidad, se caracteriza por su espectacularidad y belleza al tener las cascadas Piedra Volada y Baseaseachi, las dos más altas de México, por lo que también se le conoce como “La Barranca de las Cascadas”. Con su gran riqueza de flora y fauna es parte del Parque Nacional “Cascada de Baseaseachi. |