En México se puede encontrar arquitectura y costumbres de la época colonial en todo el país, desde el Río Grande hasta Chiapas y desde las costas del Pacífico hasta el Caribe. Guanajuato conserva las fachadas de sus casas y sus callejones donde todavía se escuchan a las estudiantinas cantar a los balcones, en Veracruz se puede degustar un delicioso chocolate con buñuelos igual que se hacía en España. El barroco español esta presente en muchas catedrales e iglesias a lo largo del país como la Catedral de Guadalajara o plazas como la de Mérida que nos recuerda a una provincia de España.

La llamada “Ciudad Blanca”, Mérida, por el color de sus casas, es el mejor ejemplo de la presencia colonial en Yucatán. Esta ciudad es visitada por miles de personas al año, además de su belleza colonial y su clima siempre cálido se puede disfrutar de museos, bailes típicos y plazas comerciales. El turista puede disfrutar de un ambiente tranquilo y visitar por su cercanía los centros ceremoniales mayas de Chichen-Itzá y Uxmal. La comida típica de esta región como la cochinita pibil, los huevos motuleños y los panuchos rodeada de un ambiente donde la música de las marimbas, los hombres con guayaberas y las mujeres vestidas con túnicas bordadas con brillantes colores nos trasladan al México Colonial. Cuando viaje a Mérida no puede perderse de visitar el Museo de Arqueología, el Palacio de Gobierno, la Casa y Paseo de Montejo con sus antiguas y fastuosas residencias y la Casa de la cultura. Pero sin duda lo mejor es pasearse por sus calles, visitar sus mercados y conocer las viejas haciendas de los alrededores que en otros tiempos vivieron de la explotación del henequén, una planta con la que aún se fabrican los populares sombreros y artículos tejidos de este material, así como famosas "hamacas" que pueden conseguirse en todos los tamaños y colores. 
Otra ciudad colonial es Puebla, fue fundada en 1531 para proteger el camino de México a Veracruz, puerto de donde partían las naves hacia España llevando grandes cantidades de plata o bien llegaba a la Nueva España artículos provenientes de China y Japón como eran sedas, lozas o maderas preciosas. En Puebla debe visitar la Catedral, una de las mayores del país, , la Biblioteca Palafoxiana, del siglo XVI, considerada como la mejor de hispanoamérica en libros antiguos, la iglesia de San Francisco, cuya fachada cubierta de azulejos hechos según la técnica toledana, o la casa del Alfechique en estilo churrigueresco.

Alrededor de los campamentos militares de los españoles y de las misiones religiosas surgieron en los siglos XVI y XVII, cuidades como Morelia, Cuernavaca, Querétaro o Guadalajara, capitales del plateresco y el barroco exuberante y mestizo. En ellas las costumbres son puramente españolas y a la vez las más típicamente mexicanas, como el rodeo o el traje charro en Jalisco, que es la versión criolla y exagerada del traje de los ganaderos del campo charro de Salamanca. 
Las ciudades de Guanajuato, Zacatecas y Taxco aparecieron alrededor de las minas de donde se extraía principalmente plata, son conocidas como “las ciudades de la plata” y todavía en nuestros días siguen viviendo de las minas. En Taxco se puede comprar plata al peso, en lingotes o en láminas y alrededor de todas sus calles hay comercios de joyería en plata apreciada mundialmente. Aquí también se encuentra la iglesia de Santa Prisca una de la iglesias barrocas más bellas de México.
Guanajuato es un lugar pintoresco con sus callejones y túneles, aquí se celebra anualmente el Festival Cervantino llenando a toda la ciudad de obras teatrales, música, danza, pintura, escultura. Al visitar esta ciudad no se debe perder de visitar el Museo de las Momias, en donde encontrará los cuerpos de muchos habitantes de esta ciudad que fueron enterrados en un cementerio cuyo suelo “momifica” de forma natural.

En Zacatecas destaca también la catedral, una de las obras maestras coloniales, y la mina El Edén, que se puede recorrer en un pequeño tren. En Cuernavaca no hay que perderse el Palacio de Cortés, una antigua fortaleza de estilo medieval en el que se encuentra el Museo Cuauhnáhuac y la catedral de la Asunción una de las más antiguas de México. |